
Ayer pudimos ver las imágenes inéditas de un hombre solo enfrentándose maza en mano contra el Fascismo Abertzale. Destrozó con ella, de día y a cara descubierta, una Herriko Taberna, un bar en Román Paladino, el sacro santo lugar donde los Fascistas se reúnen para urdir y celebrar la su destrucción. Sólo el fascismo celebra el dolor y la destrucción. La izquierda por el contrario se solidariza con los que la sufren, y por ello me uno a Emilio Gutiérrez, comprendo su dolor y su rabia, y desearía tener una maza para acompañarle en su ira. Dos Cojones Emilio, estoy contigo.