domingo, 30 de noviembre de 2008

FRANKY GOES TO HOLLYWOOD



Franky, como me gustaba llamar al chico de los rizos de oro, fue siempre un gran tipo. Icono de la marcha nocturna isleña (cuando en La Isla había marcha), era difícil no encontrarte con Él en cualquier bareto, güichi o pub que se preciara (por supuesto, en feria, en la Caseta de Ortiga). Gloriosos tiempos fueron aquellos en los que regentó el “Morgan”. Un recuerdo para este gran tipo estupendo, siempre animoso y conversador, un gran amigo que se nos ha ido y una promesa, Franky, nos vemos en Hollywood.