miércoles, 18 de junio de 2008

LA RESERVA FASCISTA DE EUROPA


Os remito este artículo de opinión que aparece en el Portal Republikano de La Isla http://www.republika.es/ y en ://www.laprensadesanfernando.com/


por MANOLO BERNAL


"Organizada por la Asociación Memoria Histórica de la II República y Represión Franquista de San Fernando (Cádiz), AMERE, el pasado 12 de junio se celebró en el salón de actos del IES Isla de León de dicha ciudad una mesa redonda que giraba entorno a la figura del general golpista Varela y a la posible retirada de su estatua ecuestre de la vía pública, todo ello visto a la luz de la nueva Ley 52/2007. A la mesa concurrieron expertos historiadores, unos a favor y otros en contra, de la retirada de la estatua.
No sé cuantos reductos del franquismo más cavernícola quedan todavía en España, lo que si sé es que uno de ellos se encuentra, sin duda alguna, en la ciudad de San Fernando. A la mesa redonda acudió la harka varelista en tropel con la intención, casi lo consiguen, de reventar el acto. La oligarquía franquista más rancia y apolillada de San Fernando se dio cita allí; una oligarquía que sigue viviendo muy bien en una democracia que desprecian, hasta el punto de que uno de los “insultos” que profirieron fue el de llamar «demócrata» a quien, entre el desorden, pidió respeto para la mesa y los demás asistentes. No obstante, no tuvieron la más mínima educación de escuchar, o al menos oír, al conferenciante y esperar al turno de palabra, por mucho que los oradores instaban a la calma. Es obvio que la democracia no es su fuerte.
Había abierto el debate el historiador Jesús Núñez, gran defensor de Varela, en cuya larga intervención toda la sala permaneció atenta y educadamente a su plática; pero cuando le tocó el turno a Laureano Rodríguez Liáñez y empezó a hablar de la guerra de África y los represaliados del franquismo, la vieja, y la no tan vieja, guardia del bando nazional, con sus respectivos cónyuges, mostraron su faz más siniestra y agresiva. Sí, esta gente de orden y comunión diaria, de mesa petitoria y ademanes teatralizados, se tomó la pócima del doctor Jekyll y se convirtieron de inmediato en Mr. Hyde, su auténtico yo. Una jauría de energúmenos se dirigió a voz en grito hacia la tribuna de oradores, poniendo a caer de un burro, para bochorno de todos, a varelistas y antivarelistas. Algún que otro leguleyo vociferaba que la República, incluida su Constitución, era ilegal: quizá para ellos un régimen que surge por la fuerza de las armas asesinando a diestro y siniestro sea el auténticamente legal. Es cuestión de mentalidad. ¡Vaya mentalidad! En fin, que allí quedó retratado, y bien retratado, un grupúsculo que bien podría haber sido expulsado de Atapuerca por retrógrado. ¡Menuda jarca!
Parte de esta karka se fue de la sala profiriendo insultos y abucheos, e incluso se observó un corte de manga. ¡Quién lo diría, viéndolos tan comedidos por la calle! No obstante, un retén de guardia se quedó en la sala con su director espiritual, cura castrense para más señas. Este rabadán de almas piadosísimo –que en un ataque de desenfrenada ira llamó «mariquita resentido» al ya fallecido José Casado (homosexual confeso), autor del libro Trigo tronzado– estuvo a la altura de su grey, o viceversa. Y es que, en verdad, la obra de Casado (7 libros) le ha escocido mucho a ese sector de la sociedad isleña. Nadie los ha retratado mejor que él. Ahí les duele"